El último acorde resonó en la sala, el rugido del público se desvaneció, y Tania se despidió con una sonrisa forzada. Esa energía de la que se alimenta la banda, ese frenesí de metal que los hacía vibrar, ya no la conmovía. Las miradas de admiración de sus fanáticos le parecían vacías, un reflejo de su...Read more